No conozco otro pueblo que entone tan divertidos y estremecedores cantos de rebeldía al mismo tiempo que se arrodilla y traga de forma tan pasiva. Es algo realmente desolador y enternecedor a la vez. Yo aún no llego a descubrir si esta ciudad es simplona o sabia. En realidad, eso forma parte de su belleza y su misterio.
Posted on Sunday, 17 October 2010