El género zombi es el más realista de los fantásticos. Quizás se deba a que el zombi, entre las otras metamorfosis (vampiros, hombres lobo…), es el que guarda más similitudes con el humano, el que representa más fielmente algunas de sus características de vivo: el sometimiento, el funcionamiento en horda, multitud, el adormecimiento y sumisión, el hambre destructiva… y el canibalismo, ese tabú tan cargado de metáforas.